Entradas populares

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Por un puñado de dólares


Retomando mi ensayo “Entre armas y caballos: Clint Eastwood y el cine del oeste” paso a comentar la película Per un pugno di dollari (Por un puñado de dólares) del primer capítulo titulado La trilogía del dólar. Los otros dos films que luego comentaré en post sucesivos son: Per quelche dollaro in piú (1965) e Il buono, il brutto e il cattivo (1966).
Per un pugno di dollari (1964) es una película italiana dirigida por Sergio Leone y que pertenece al género de los spaghetti western. El reparto estuvo integrado por Clint Eastwood, Marianne Koch, Gian María Volonté entre otros. Este film significó el salto al estrellato de Clint Eastwood como actor protagónico de la pantalla grande.
La trama se desarrolla en México de la segunda mitad del S. XIX, en el pueblo fronterizo de San Miguel. En este lugar predominan la injusticia y el terror. Dos son las familias que se disputan el control del pueblo: los Rojos y los Baxter. Los primeros, dedicados a la venta ilegal de licor; los segundos, a las armas de fuego. Bajo este contexto hace su aparición Joe (Clint Eastwood), un pistolero errante quien- al conocer el caos por el que pasa el pueblo de San Miguel – hará todo lo posible por sacar provecho de esta situación.
Vayamos por partes. Para empezar, el pueblo de San Miguel es un sitio sin autoridades legales. Impera el caos y la violencia que se traduce en un pueblo fantasma en el que dos familias se odian a muerte. Aquí vemos a dos clanes violentos y ambiciosos. Particularmente creo que los Rojos, comandados por don Miguel, Esteban y el implacable Ramón (Gian María Volonté) – con quien Joe tendrá un enfrentamiento al final de la trama - , son la familia más violenta de entre las dos.
Los Rojos tienen una presencia más protagónica a lo largo de la película. Como cuando un equilibrado don Miguel le da un puñado de monedas a Joe por haber asesinado a cuatro hombres de los Baxter. O cuando el fiero Esteban sospecha en todo momento de las intenciones de Joe. Por último, está el temido Ramón - a quien veremos también en Per qualche dollaro in piú como “El Indio”. Éste último es un bandolero empedernido. Disfruta asesinando a la gente. Es violento a más no poder y está perturbadamente obsesionado por Marisol (Marianne Koch), una mujer víctima de los caprichos enfermizos de Ramón.
Por su parte, los Baxter aparecen como los menos malos de la trama. En realidad, buscan vivir en paz con los Rojos. Al final son víctimas de la ira desmedida de éstos quienes, encolerizados tras la huida de Joe, se ensañan con los miembros de esta familia.
Finalmente centrémonos en el personaje de Joe protagonizado por Clint Eastwood. Aquél es un pistolero errante. Poco o nada se conoce del. No se sabe de dónde viene, ni a qué lugar irá. Joe es el hombre sin nombre. Es el americano que piensa en sacar provecho de la situación de anomia existente en San Miguel. Es el extranjero que regresa a saldar cuentas con Ramón. Es el forastero que se encuentra en medio del caos: “de un lado los Rojos, de otro los Baxter”.
Muchos especialistas definen a Joe como un antihéroe. No es bueno. Ni malo. Si bien es cierto que su lógica gira entrono al dinero; hay que aclarar que también existe en él un impulso de bondad y de hombre justiciero. Tal es el caso de Marisol a quien Joe se encargará de ayudar al juntarle con su esposo Julio y su pequeño hijo Jesús. Así también muestra preocupación por Silvanito el cantinero quien – pese a las torturas que le propinan los Rojos- nunca traicionará a su amigo forastero.
 Joe además de ser diestro con su pistola 45 es muy inteligente. Es ladino para negociar tanto con los Baxter como con los Rojos. No sólo tiene el aval de su revólver, sino  también el poder de la información: “La vida de un hombre por aquí depende de una simple información”. Es ahí donde marca la diferencia. Informa a los Baxter de que los Rojos han asesinado a unos soldados mexicanos. A su vez, comunica a los Rojos de que los Baxter saben de la matanza y que van camino al cementerio por los cadáveres y así poder denunciarlos.
Claro que Joe no siempre sale bien librado. Sufre una tremenda paliza una vez que los Rojos descubren que él colabora para los Baxter. Podemos ver que su viveza le hace pasar un mal rato. Palizas como éstas también las padecerá en las otras dos películas de la Trilogía del dólar de Leone.
El enfrentamiento final entre Joe y Ramón se presenta como el momento decisivo de la trama. Creo que esto es algo marcado en  los tres films de Leone. En los tres casos, el desenlace final está marcado por la tensión de los personajes y por la estela redentora del antihéroe (El hombre sin nombre) quien termina siendo la persona decisiva entre el vivir o el morir.
En Por un puñado de dólares, Joe regresa para vengarse de los Rojos. Especialmente retorna para saldar cuentas con el fiero Ramón quien en alguna oportunidad hizo ver a Joe que cuando un hombre con una 45 se encuentra con otro con un rifle (Winchester); el hombre con la pistola será hombre muerto.
Ramón es quien porta un imponente rifle Winchester; mientras Joe, su letal 45. El americano se encarga de demostrarle a Ramón que está completamente equivocado. Llegado el momento en que cada uno disponga solamente de una bala para cargar su arma, será el más hábil y el más rápido el que triunfe.
Por último, si tengo que elegir entre las tres escenas finales de la Trilogía del Dólar; entonces tendría que elegir este como el menos épico. Los dos siguientes son más caballerescos, marcados por la tensión. Pero éste no deja de ser un buen final.
En conclusión, yendo más allá de la trama de esta película, creo que Clint Eastwood supo sacar provecho a la larga de su experiencia europea bajo la dirección de Leone. Posteriormente dio una muy buena perspectiva al género western en las películas que le tocó dirigir. En mi particular punto de vista irá de menos a más. Empezando con La venganza del muerto (1970); El fuera de la ley Josey Wales (1975); El jinete pálido (1985) y por último  en Sin Perdón (1993).                                     

viernes, 19 de noviembre de 2010

La historia de mi vida


“La historia de mi vida es la historia de las personas que intervinieron en ella.
Nunca he sido tan feliz como lo soy ahora en este delicioso lugar de agua, pastos y luz de sol.
La mía es una historia de fe y traición y de aprender a confiar de nuevo.
Lo recuerdo todo”.

Con estas sentidas palabras, Belleza Negra, un hermoso caballo negro, habría de recordar aquellos momentos de su vida marcados por la presencia de personas de quienes llegó a conocer lo bueno, lo malo y lo feo del ser humano.
Por otra parte, son pocas las películas que he visto y que han provocado en mí las más tiernas emociones: alegría, melancolía o tristeza.
Este film tan especial es el que me motiva a escribir las siguientes líneas.

Black Beauty (Belleza Negra) es el título original de esta maravillosa película filmada en 1997, dirigida por Carolina Thompson, con el guión de Anna Sewell y la música de Danny Elfman. El reparto estuvo integrado por Sean Bean, David Thewils, Jim Carter y Meter Davison.

Belleza Negra es la historia de un corcel negro nacido en la Inglaterra del siglo XIX. A lo largo de su vida, Belleza servirá a una serie de amos. Algunos serán buenos, otros no tanto. Unos serán amables y sensibles: “el buen trato hace a los buenos caballos”; otros, en cambio, serán crueles y despiadados: “el mal trato los arruina”. Alternará momentos de felicidad con tiempos difíciles de su vida.

Los primeros pasos de Belleza Negra están marcados por su nacimiento. Siguiendo en todo momento a su madre, Belleza empieza a adaptarse al ambiente que le rodea. Poco a poco va adquiriendo autonomía. Comienza a rodearse de sus demás amigos potros. Luego llega el momento en que su entrenador le coloca el bocado (una fría barra de hierro que se coloca a los caballos en la boca), la silla de montar y los zapatos de hierro. Un paso crucial para el joven corcel – y para todo caballo en general que pretenda ser empleado como medio de transporte. Finalmente llega el momento en que Belleza tiene que partir. Irá a un “nuevo hogar”. Sus verdaderas vivencias están a punto de comenzar.

Sus nuevos amos viven en el campo, específicamente en Birtwick Park de propiedad del hacendado Gordon. Justamente es la esposa del hacendado quien le pone el nombre de Belleza Negra. En el establo de Birtwick Park, Belleza recibirá los cuidados de John y de su sobrino Joe.
Sus dos amigos inseparables serán Ginger y Piernas Alegres. La primera, una hermosa yegua color marrón; el segundo, un simpático pony blanco.

Los momentos vividos por Belleza Negra en Birtwick Park serán inolvidables. Las gratas aventuras sucedidas quedarán por siempre grabadas en las retinas de su mente. Esta fue la etapa más feliz de su vida. Sin embargo, la dicha no será duradera. Debido al mal estado de salud de la esposa del hacendado, las cosas cambiarán rotundamente. La pareja Gordon se ve obligada a dejar Birtwick Park y, por ende, tienen que desprenderse de muchas de sus cosas preciadas entre los cuales se encuentran Belleza Negra y sus amigos quienes seguirán destinos diferentes. Por ejemplo, Piernas Alegres es el primero en partir, en cambio Belleza y Ginger seguirán juntos. Las cosas no volverán a ser las de antes.

Joe  - con el dolor de su corazón - se ve obligado a vender a la pareja de caballos que dan a parar a la mansión de una excéntrica dama inglesa (Lady Wexmire), amante de la perfección y de los caprichos palaciegos. Es el tercer lugar que le toca vivir. El nuevo ambiente le resulta frío, disciplinado e indiferente. Sin embargo los gratos momentos en Birtwick Park están siempre presentes en la memoria de Belleza Negra. Aquí se produce un punto de quiebre para ambos caballos. Se separarán definitivamente.

El cuarto resultó ser un “horrible amo” dedicado a la renta de caballos al que todos odiaban. Sin pena ni gloria, nuestro  cuadrúpedo amigo termina en la feria de caballos – especie de mercado donde se venden a estos animales. Belleza espera con resignación a su nuevo amo. Por algún momento cree percibir la presencia de Joe. Se impacienta. Le busca con la mirada, pero no hay ningún indicio de él.

En dicha feria, Belleza será comprado por un buen amo: Jerry. Por 17 guineas, este cochero le prodigará buenos tratos.
Ahora Belleza Negra tiene un nuevo nombre: Jack Negro. Trabajará en la ciudad. Se puede percibir el ambiente comercial y convulso de la misma. Si bien es cierto que Jack Negro (Belleza Negra) ya no es joven y que el trabajo en la ciudad le resulta muy desgastante; no obstante Belleza sabrá adaptarse  a este nuevo estilo de vida.

La etapa que le tocó vivir al lado de Jerry y su familia es lo más parecido a su feliz estancia en Birtwick Park: “Las buenas personas, hacen los buenos lugares”. No obstante se suceden algunos momentos tristes. Belleza se reencontrará con su amada Ginger. Sus ojos apagados y su magro cuerpo evidencian una vida difícil. A los pocos días la frágil Ginger deja de existir.
Como si fuera poco, Jerry el amo de Belleza Negra enferma gravemente de salud. A causa de un mal pulmonar se ve obligado a dejar la ciudad y con el a Jack Negro.

Aquí se inicia el desenlace final de la película. El siguiente dueño de Belleza Negra (el sexto) resulta ser un “comerciante en granos”. Por dos largos años, Belleza Negra tiró de un pesado coche hasta que su cuerpo no pudo más.
Es así como regresa al mercado de caballos. Espera indiferente, sin vida y sin pasión por un nuevo comprador. A nada tiene sentido para él.

La escena final es muy conmovedora. En el interior de un establo, Belleza Negra junto a otros caballos espera ser vendido. A su corral se acerca un padre con su hijo. Ambos se dan cuenta que el maltratado caballo debió ser de clase en algún tiempo pasado. En ese momento es cuando Joe, hecho hombre, se acerca a ambos y juntos observan al triste cuadrúpedo. Joe no logra reconocer a Belleza y se marcha. Pero él sí le reconoce. Tal vez sea la última oportunidad que tenga. Por unos instantes, el fuego de su vida retorna. Comienza a relinchar.  De espaldas a Belleza, Joe consigue reconocer esa voz inconfundible. Ese sonido particular que hizo de Belleza Negra un caballo distinto. Lentamente gira y con lágrimas en los ojos, Joe regresa sobre sus pasos hacia su querido amigo. “Aquí estoy… estás a salvo ahora” le dice. Los malos tiempos han llegado a su fin.

El último momento de la película muestra a Belleza Negra como al principio. Se le ve descansando “en este delicioso lugar de agua, pastos y luz de sol”. Belleza vive tranquilo, ahora, dice, “llevo un año y medio viviendo en este lugar: feliz”. Nuevamente “mi vigor y mi espíritu volvieron”. Con Joe como amo “estoy en casa”. Por fin “mis problemas se acabaron”. Belleza Negra siempre tendrá “el recuerdo de mis amigos de Birtwick Park” y pase lo que pase ya “nada podrá separarnos de nuevo, nunca”.

Esta fue la historia de su vida. Recuerdos que Belleza Negra siempre tendrá en su memoria. Fueron los momentos felices vividos en los verdes campos de Birtwick Park junto a sus eternos amigos Ginger y Piernas Alegres.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Entre armas y caballos: Clint Eastwood y el cine del oeste


Hace algún tiempo leí la expresión “entre armas y caballos” de autores peruanos que hacían referencia a la crianza que se había forjado el Inca Gacilaso de la Vega cuando niño. Entendí que esta frase pintaba de cuerpo entero el estilo de crianza y de vida que tuvo nuestro Inca en tiempos tan difíciles como lo fue el periodo de la Conquista.
Entonces la Conquista fue la época de las armas, de los caballos, de la pólvora y de los arcabuces. Quien fuera diestro en estas artes tendría – en cierta medida -  asegurado su existir.

Ahora trasladémonos a un espacio - tiempo completamente diferente. Nos encontramos en EE. UU., en el viejo oeste, aproximadamente en la segunda mitad del siglo XIX. Son tiempos difíciles: la Guerra de Secesión, la fiebre del oro, los cazadores de recompensas. Pulula el vandalismo. Se impone la ley del más fuerte. La vida no es un don preciado y ésta se puede perder con facilidad.

Por lo tanto, creo yo que el periodo de la conquista española en el Perú tiene algo en común con la etapa del viejo oeste en los EE.UU. Aunque ambas fueron realidades muy distintas, muchos de sus protagonistas tuvieron que criarse entre armas y caballos. Ambos son claros protagonistas de la historia de las sociedades.

Pero lo anterior solo ha sido una pequeña divagación mía de cara a lo que es el verdadero motivo de este escrito. Habiendo – de alguna manera – justificado la expresión de mi artículo Entre armas y caballos…,  paso a analizar la parte complementaria del mismo: .. Clint Eastwood  y el cine del oeste.

Clint Eastwood representa una de las expresiones más completas de lo que es ser un buen actor y director en Hollywood. Más de 40 años en la industria cinematográfica le avalan. Sus más de 30 películas en la pantalla grande lo han posicionado como una de las figuras más emblemáticas en la historia de los EE.UU. Los personajes interpretados por él lo colocaron en un sitial privilegiado de la historia del cine.

Por eso, en este presente artículo me centraré en presentar y explicar mi particular punto de vista sobre lo que representa “Clint Eastwood y el cine del Oeste”. De lo que se trata es de comentar características generales de estos films protagonizados por el artista de Oakland.

Sin temor a equivocarme, puedo asegurar que fueron doce las películas western que Eastwood protagonizó.            :

1.   Per un pugno di dollari (1964)
2.   Per queche dollaro in piú (1965)
3.   Il buono, il brutto e il cattivo (1966)
4.   Hang 'Em High (1968)
5.   La jungla humana (1968)    
6.   La leyenda de la ciudad sin nombre (1969)
7.   Two Mules for Sister Sara (1970)
8.    High Plains Drifter (1972)
9.    Joe Kidd (1972)
10.  The Outlaw Josey Wales (1976)
11.  Pale Rider (1985)
12.  Unforgiven (1993)

Por mi parte he clasificado cada uno de las doce películas en cuatro categorías:

I.                    La trilogía del Dólar

1.      Per un pugno di dollari (1964)
2.      Per queche dollaro in piú (1965)
3.      Il buono, il brutto e il cattivo (1966)


II.                 El hombre sin nombre

1.      High Plains Drifter (1972)
2.      Pale Rider (1985)


III.               Héroes y vagabundos
       
1.      Hang ‘Em High (1968)
2.      La jungle humana (1968)
3.      The Outlaw Josey Wales (1975)
4.      La leyenda de la ciudad sin nombre (1969)
5.      Two Mules for Sister Sara (1970)
6.      Joe Kidd (1972)


IV.              Sin perdón y despedida

1.      Unforgiven (1993)

En total son cuatro categorías: La trilogía del Dólar; El hombre sin nombre; Héroes y Vagabundos; Sin perdón y despedida. Cada categoría contiene una serie de películas que a mi criterio responde a esta clasificación.

Por lo tanto, cada una de estas categorías serán analizadas en artículos posteriores que  iré presentando a lo largo de las semanas.



jueves, 4 de noviembre de 2010

La trilogía del Dólar

Desde hacía tiempo quería hablar sobre estás tres películas que comentaré de manera más amplia en próximos post que escriba. Se trata de la denominada "Trilogía del Dólar", es decir, películas dirigidas por el director italiano Sergio Leone y que protagonizó el gran actor estadounidense Clint Eastwood. Además esta tríada de films pertenecen al muy respetado género de los "Spaghetti Western".

Así es, los "Spaghetti Western" se desarrollaron en Italia en tiempos en que los Westerns americanos ya no tenían nada en especial en los EE.UU. Sin embargo, durante la década de los 60s  fueron bien recibidos en Europa, específicamente en Italia y España.

La crítica americana lo trató pyorativamente. Lo consideraron como un sub-género del western americano. De allí que los calificaran - en tono  burlesco como Spaghetti Western - si la producción era italiana- o Chorizo Western - si la producción era española. Creo que los gringos nunca imaginaron que dicho subgénero alcanzaría relevancia mundial. El momento crucial está en 1964 cuando el director italiano Sergio Leone estrenó la película "Per un pugno di dollari".

La responsabilidad del personaje principal, Joe, recayó en la figura del futuro gran actor Clint Eastwood. qiuen inmortalizó calbalmente al personaje de "El hombre sin nombre".
 Fue la primera gran película de Eastwood quien también protagonizaría las dos famosas "Per qualche dollaro in piú"(1965) y "Il buono, il brutto e il cattivo"(1966).
Luego de esta experiencia italiana, Eastwood regresó a Hollywood. Habiendose embolsado más de 120 mil dólares por las tres películas, fundó The Malpaso Company.

En definitiva, intuyo que estas tres películas marcaron un antes y un después en el género western. Particularmente me ha ayudado a tener una mirada más amplia de lo que es el buen cine y que actores de la talla de Cint Eastwood contribuyeron a engrandecer.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Empate con sabor a derrota


Hoy día miércoles 3 de noviembre se disputó en el estadio de San Siro el partido de revancha entre el Milan y Real Madrid. El resultado final fue empate (2 - 2).
Las acciones comenzaron con un Milan - herido en su amor propio - dispuesto a hacerle frente al esquema físico del equipo blanco. Sin embargo - tengo que admitirlo.irlo - se vio superado por el buen despliegue de los merengues.
Cuando parecía que el primer tiempo quedaba en cero, llegó el desequilibrio por obra de DiMaría quien dio el balón a su compatriota argentino Gonzalo Higuaín quien marcó la diferencia.
En la segunda fracción, se vio a un Milan con ganas y empuje. Pero eso no bastaba. Parecía que el Madrid se llevaría la victoria. Pero el ingreso de Inzaghi por Ronaldinho cambió el trámite. El super Pipo le puso punche al equipo. Es así que luego de un error grosero de Pepe - bien aprovechado por Zlatan - y luego de Casillas es que Inzaghi conseguía el empate.
El San Siro explotaba de jubilo. Es así que luego de algunos minutos, Inzaghi se vuelve a hacer presente en el marcador. Eso sí, se encontraba fuera de juego.
El 2 a 1 parecía definitivo. Por fin perdía el invicto Mourinho. Pero la alegría duró poco. En los descuentos, el Madrid conseguía el empate por intermedio de León.n.
El balance final que me dejó el partido es el siguiente: veo a un Madrid en buen estado físico. Un despliegue atlético muy interensante. Lo peor de todo - lo digo como hincha del Milan - es que empieza a dar la sensación de equipo invencible.

Por su parte, el Milan me deja muy preocupado. Necesita urgente una renovación en su medio campo. Me temo que Gatusso, Pirlo, Seedorf y el propio Ronaldinho ya no están a la altura de la exigencia física y atlética.
Es urgente comprar jugadores jóvenes en esos sectores. Si el Milan pretende ser campeón de la Champions, entonces tiene que apelar a este recurso. ¡No hay de otra!